Prohibe al rey emérito viajar al funeral de Isabel II, pero culpa a Felipe VI para no dar la cara ante la sociedad y consciente del daño que hace.
¡El rey emérito debió pasarse a Sánchez por el arco del triunfo!
Vuelve a mentir Sánchez. El despreciable presidente no puede acabar bien. Su psicopatía le expulsará del poder.
