En los últimos tiempos, estamos asistiendo a una reconversión de las entidades bancarías respecto a la atención al cliente denigrante, que reconvierte de facto el lugar que cada uno ocupa: la entidad bancaria tiene tu dinero, y tú en lugar de cliente cuyo dinero mantiene a la entidad bancaria, has pasado a ocupar el lugar de un beneficiario de una ONG, que parece que te ayuda y al cual debes obediencia y pleitesía.
El director de una sucursal de La Caixa se disculpó argumentando que ahora está todo adaptado a las tecnologías informáticas, y paradójicamente ese hecho ha degradado el servicio al cliente y ha provocado un excedente de personal, que antes ofrecía una atención más personalizada.
Todos hemos experimentado, al menos en La Caixa, que según que gestión quieras hacer y que no te permiten hacer los cajeros -los cuales se hayan fuera de servicio en muchos casos cuando…
Ver la entrada original 659 palabras más
