…Allez Serge ! Allez mon Serge ! Parle-moi d’amour encore une fois comme tu sais si bien le faire. Raconte-moi tes amours d’antan, tes secrets cachés au fond de ton coeur, tous ces désirs de vivre l’amour de façon si délicate et intime.
L’EAU A LA BOUCHE
Ecoute ma voix écoute ma prière Ecoute mon cœur qui bat laisse-toi faire Je t’en prie ne sois pas farouche Quand me vient l’eau à la bouche
Je te veux confiante je te sens captive Je te veux docile je te sens craintive Je t’en prie ne sois pas farouche Quand me vient l’eau à la bouche
Laisse toi au gré du courant Porter dans le lit du torrent Et dans le mien Si tu veux bien Quittons la rive Partons à la dérive
Je te prendrai doucement et sans contrainte De quoi as-tu peur allons n’aie nulle crainte Je t’en prie ne…
Vuelve la pesadilla antes de Navidad de Tim Burton y al avariento Scrooge del cuento de Dickens se le aparece el fantasma del cambio climático. Anoche soñé que volvía Greta a Elm Street. Lo reconozco, tengo pesadillas con la niña, que me fulmina con sus pupilas asesinas si me equivoco al reciclar en el contenedor. Greta evoca a las gemelas del resplandor, a la niña de la familia Addams, a la señorita Rottenmeier, al ama de llaves de Rebeca…definitivamente es una reviviscencia feminista de Chucky, es la muñeca diabólica. ¿Estamos de acuerdo todos y todas?
Me remuerde la conciencia si viajo en avión y no puedo dormir pensando si estaría dispuesto a dar mi vida por el planeta si Greta me lo pidiese. Ya no rezo las 3 avemarías al acostarme, ahora rezo a la madre tierra con el santo temor de no ofenderla con un pecado ecológico. Me duermo…
Día en el que compramos cosas «rebajadas» al mismo precio (o incluso mayor) que hace un mes —porque las han ido encareciendo de forma progresiva en esas cuatro semanas— y en el que encima nos pensamos que nos hemos ahorrado una pasta.
La orden del Papa Francisco a Japón de que deben tomar refugiados del tercer mundo haprovocado una reacción violenta considerablede los japoneses que no quieren ver su cultura destruida por extranjeros no deseados.
«De una manera especial, les pido que extiendan la mano de la amistad a quienes vienen aquí, a menudo después de grandes sufrimientos, que buscan refugio en su país», dijo el Papa Francisco a una audiencia de 900 personas durante su reciente visita a Japón.
“De hecho, un pequeño grupo de refugiados está presente con nosotros aquí, y su amabilidad con ellos demostrará que no son extraños. No en lo más mínimo, porque ustedes los consideran hermanos y hermanas ”, agregó.
Una reacción violenta en las redes sociales comenzó después de sus comentarios, ya que los japoneses no estaban dispuestos a aceptar los tópicos del Papa sobre los refugiados.
«Haz eso primero en el Vaticano», tuiteó @ Ryounagasugi7. El tweet fue del agrado de 14,600 personas y recibió 4,700 retweets.
“Ese deseo no podemos aceptarlo. Imposible «, tuiteó Kazuo Ishikawa, un ex funcionario del gobierno que ahora trabaja en el ámbito de las políticas públicas.
“Es poco lo que podemos hacer, ya que no tenemos un sistema que los soporte. Los japoneses solo tienen imágenes negativas de los refugiados. Sería imposible a menos que se aborde eso ”, tuiteó @ aign1218, un estudiante universitario en Japón.
Un usuario de Twitter notó cómo aceptar refugiados ha dañado a Occidente y cómo Japón no debería exportar políticas que están condenando a Europa a su nación.
«Lo siento. Hemos visto cómo los países europeos han fallado terriblemente. Aun así, ¿todavía dices eso? En primer lugar, no somos un país donde los cristianos son dominantes. ¿Podría preguntarle a otros ‘países cristianos’? Como Estados Unidos, o Estados Unidos o Estados Unidos «, tuiteó @ no_problem666.
Un grupo japonés a favor de los refugiados le suplicó a Twitter que censurara los comentarios para silenciar las críticas contra el reasentamiento de refugiados en Japón.
«Los tweets que inflamarían la fobia a los refugiados, la xenofobia están creciendo, @TwitterJP debería tratarlo ya que su propia plataforma se ha utilizado para inflamar la xenofobia», escribió la cuenta de Twitter pro-refugiados @freeushiku.
El papa Francisco no es solo vilipendiado por los japoneses. También es despreciado dentro de su propia iglesia. Los líderes católicos exigieron represalias contra el Papa por su flagrante «herejía» a principios de este año:
La resistencia contra el Papa Francisco, que ha utilizado su poderosa posición en la cima de la Iglesia Católica para promover el marxismo, está creciendo entre sus filas.
Muchos de los principales clérigos y académicos han firmado una carta al Papa Francisco acusándolo de herejía e instando a los obispos a «tomar las medidas necesarias para enfrentar la grave situación».
«Tomamos esta medida como último recurso para responder al daño acumulado causado por las palabras y acciones del Papa Francisco durante varios años, que han dado lugar a una de las peores crisis en la historia de la Iglesia Católica», escribieron los firmantes.
«Nos limitamos a acusarlo de herejía en ocasiones en las que ha negado públicamente las verdades de la fe, y luego ha actuado constantemente de una manera que demuestra que no cree en estas verdades que ha negado públicamente», continuó la carta.
La carta fue firmada por algunas de las mentes católicas más influyentes del mundo, incluido el p. Aidan Nichols, un reconocido teólogo. Los firmantes querían dejar en claro que no tomaron estas medidas a la ligera.
«Nos limitamos a acusarlo de herejía en ocasiones en las que ha negado públicamente las verdades de la fe, y luego ha actuado consistentemente de una manera que demuestra que no cree en estas verdades que ha negado públicamente», escribieron los autores.
«Afirmamos que esto sería imposible, ya que sería incompatible con la guía dada a la Iglesia por el Espíritu Santo», continuaron.
Svante Thunberg y Malena Ernman, padres de Greta Thunberg
La estrella de la gran farsa sobre el cambio climático, Greta Thunberg, ha declarado recientemente que “le han robado su niñez y su etapa en el colegio”. Con el rostro desencajado, culpaba a las autoridades políticas e instituciones del apocalipsis final en la Tierra. Tras el espectáculo dantesco por los gestos protagonizados de una niña que padece diagnóstico de Asperger y TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo), cabe preguntarse quiénes son sus padres y si, realmente, son los verdaderos responsable del “robo de su niñez”.
Antes de que naciera Greta, sus padres ya sabían lo que era estar ante el público. Son empresarios del mundo del espectáculo sueco. Él, Svante Thunberg, con un look al estilo Pablo Iglesias, coleta y barba, un bohemio adinerado, es un productor de teatro yactor de televisión de largo recorrido. Ella, Malena Ernman, una cantante de ópera que terminó en Eurovisión. Dosis interpretativas no les faltan a ninguno de los dos.
Los dos conocen el mundo del espectáculo desde que eran niños. En el caso del padre, es hijo de los actores Olof Thunberg y Mona Andersson. El actual productor ha ido saltando de decorado en decorado, ha aparecido en obras teatrales como Peter Pan, cantado como corista en Romeo y Julieta y hasta protagonizó un capítulo de la serie de televisión sueca Skärgårdsdoktorn en 1998, entre otros muchos trabajos.
Desde que conoció a su mujer y madre de Greta, Malena Ernman, sus papeles como actor se han ido reduciendo en beneficio del protagonismo de su esposa de quién es representante y coproductor. Pero la verdadera estrella de los Thunberg estaba aún por gestarse. En 2003 nace la activista medioambiental y su padre se vuelca totalmente en ella y su carrera pública.
Una folklórica del cambio climático
Svante está detrás de las cámaras cuando su hija aparece ante el púlpito. Greta siente, padece, se desgarra y llora por las abominaciones meteorológicas que imagina que podrían pasar en el mundo cuando ella crezca. Polos derretidos, tsunamis que entierran pueblos playeros, desertización; historias que alimentan sus trastornos mentales obsesivos y que parece que nadie está dispuesto a frenar.
Svante Thunberg y Greta Thunberg, padre e hija en un evento de las Naciones Unidas contra el cambio climático
Mientras tanto, Svante la mira, la teledirige como una niña folklórica de la posguerra española, la Lola Flores del cambio climático. La copla medioambiental de Greta ya la cantan políticos y científicos de nuestra era. Greta termina su discurso ante las Naciones Unidas, su padre aplaude. La niña se baja del escenario aparentemente rota.
La madre de Greta y Eurovisión
Sara Magadalena Ernman, la madre de la adolescente ecologista, es al igual que su marido, una profesional del mundo de la farándula. Se atreve con lo que le echen. La mezzosoprano es un portento, lo mismo interpreta un anuncio friki, que protagoniza El Barbero de Sevilla en la Ópera Real, o bien, representa a Suecia en Eurovisión.
En 2009 y aconsejada por el padre de Greta, cantó en el festival de la música europeo el tema La Voix. Una canción que podría afectar al cambio climático que tanto preocupa a su hija. Con bases electrónicas Malena combinó una letra con cantos de ópera que la llevó al puesto 21 en Eurovisión.
La madre de Greta es miembro de la Real Academia de la Música sueca. Y su obsesión por el reconocimiento de la crítica dio sus frutos. El rey Carlos XVI Gustavo de Suecia le otorgó el título de cantante de la corte en 2010.
Malena Ernman, madre de Greta Thunberg en una obra de teatro
La artista ha sido cuestionada por medios de comunicación suecos y británicos ya que varios periodistas la responsabilizaban de proyectar en Greta sus deseos y ambiciones de diva, algo que ella ha negado siempre. Pero lo que es una realidad latente es que sus negocios ya están ligados a los de su pequeña. Como madre está volcada en la proyección mundial de Greta, y, su segunda hija, Beata.
La hermana de Greta, Beata
Entre los vaivenes artísticos de sus progenitores nació Greta en 2003. Posteriormente, vino al mundo su hermana pequeña. Beata Ernman Thunberg, de 14 años, también, padece un trastorno. En su caso, sufre TDAH (déficit de atención con hiperactividad) y TOC.
Todavía la pequeña del clan Thunberg no es conocida en Europa, aunque sí en su país. Pero ella (o sus padres), no han elegido el activismo ecologista como tema central para sus apariciones públicas. Beata prefiere luchar contra el bullying (acoso escolar) y ya ha participado en varias campañas publicitarias contra la violencia en los centros educativos.
También canta. Beata sigue los pasos de su madre y quiere ser artista y escritora. La hermana de Greta ha colaborado en el libro que ha escrito la familia Thunberg en conjunto, a cuatro manos: Nuestra casa está ardiendo. Historia de una familia y de un planeta en crisis (Editorial Lumen 2019).
El sufrimiento de Greta
“Quiero que entres en pánico. Quiero que sientas el miedo que siento todos los días”, dijo Greta cuando se dirigió a los líderes mundiales en Davos. Para entender lo que existe detrás de esta frase basta con leer el libro publicado por la familia. La editora de Quillette, Paulina Neuding, especifica en un artículo el sufrimiento atroz que relatan los padres de Greta y Beata, y que siguen viviendo en sus carnes día a día.
La cantante de ópera cuenta cómo su hija Greta ha querido morir de inanición. Matarse de hambre, sí. Y lo hace a menudo. Quizás después de que el mismísimoPapa Francisco, la recibiera y aplaudiera su discurso. Según Neuding, los padres recuerdan “las dificultades médicas y los eventos que llevaron a la ahora famosa huelga escolar por el clima, en la que cientos de miles de niños se han negado a asistir a la escuela para protestar por la inacción del gobierno”.
“Se nos ofrece una historia de una familia en crisis y un planeta en crisis, dos fenómenos que se presentan vinculados. El libro plantea que la opresión de las mujeres, las minorías y las personas con discapacidad se deriva del cambio climático, una forma de vida insostenible. La crisis privada de la familia y la crisis climática global, son simplemente síntomas del mismo trastorno sistémico”, argumentan los progenitores de Greta en el libro.
El calvario de su hermana Beata no es menor. Según recalca la editora, “es propensa a repentinos estallidos de ira, durante los cuales le grita obscenidades a su madre. Lo que normalmente sería una caminata de 10 minutos, a Beata le supone un infierno de casi una hora. Insiste en caminar con el pie izquierdo al frente y se niega a pisar ciertas partes de la acera. Además, exige que su madre camine de la misma manera. También suele pedir que la soprano la espere fuera durante la clase; no la permite moverse, ni siquiera para ir al baño”. Desde luego, capítulos terroríficos que sintetizan el suplicio mental al que se enfrentan las adolescentes suecas.
Neuding prosigue su exposición con una reflexión final sobre la responsabilidad de los adultos que están siguiendo la corriente de Greta: “Ellos tienen la obligación moral de seguir siendo adultos en relación con los niños y no dejarse llevar por las emociones, iconos, selfies, imágenes de protestas masivas o sueños mesiánicos o revolucionarios. Greta fue nombrada recientemente ‘Mujer del Año’por un periódico sueco. Pero ella no es una mujer, es una niña. Es hora de que nos detengamos a preguntar si la estamos usando, fallando e incluso sacrificándola, por lo que percibimos como un bien mayor”, lamenta la autora.
¿Será Greta una muñeca rota? Desgraciadamente, puede que ya lo sea.
Greta, mientras cruza el atlántico, ha tuiteado desde su móvil un enlace a un artículo suyo (firmado por dos activistas más)publicado en Project Syndicate.
En el artículo, se congratulan del éxito de su campaña: «Una encuesta reciente mostró que, en siete de los ocho países incluidos, el colapso climático se considera el problema más importante que enfrenta el mundo. Otra confirmó que los escolares han liderado el camino para crear conciencia». Greta y sus coleguis reconocen que tienen a sus pies los líderes mutuales aunque luego no hacen nada para cambiar el planeta. El tono del escrito es de “cabreo” y de rabieta de niña dos exorcista al que ya nos tiene acostumbrados.
Greta y sus colegas apelan a la ciencia reclamando a los líderes políticos que tomen medidas porque «la ciencia lo exige». Pero el tono de cabreo contra la humanidad y amor al planeta, esconde en realidad una agenda de ultra revolucionaria. El texto sigue afirmando: «Esa acción debe ser poderosa y amplia. Después de todo, la crisis climática no se trata solo del medio ambiente. Es una crisis de derechos humanos, de justicia y de voluntad política. Los sistemas de opresión coloniales, racistas y patriarcales la han creado y alimentado. Necesitamos desmantelarlos a todos. Nuestros líderes políticos ya no pueden eludir sus responsabilidades»
Se empieza a ver claro que lo de la ecología sólo era una excusa. El miedo al coloso planetario, como lo llaman, simplemente es para infundir un terror salvaje que permita que el programa de la ultra izquierda penetre en las mentes como la única solución posible.
¿Qué puñetas tiene que ver la colonización con el calentamiento global, o el llamado “patriarcado”, un concepto de la ultraizquierda para demonizar el matrimonio y la familia? El caso es que la niñata ecológica vendrá a abroncarnos por ser todavía demasiado heteropatriarcales y estar así calentando incluso hasta el sistema solar.
Evidentemente nada dirá del pastizal que va a costar su escenario mundial: se calcula que casi unos 90 millones de euros. Por supuesto, también acudirán a la cimbre varios miles de antisistema dispuestos a montar un buen sarao como el que se vivió en Barcelona en octubre. De hechos más de 700 DCRs han confirmado su presencia en Madrid para liarla.
Y mientras tanto, todos a aplaudirle las gracias a la niña.