
Chis-Torra ayer tenia una comida en Bescanó (Gerona) en homenaje a los políticos presos. En los parlamentos amenazó que en el juicio que empieza hoy contra él por no retirar pancartas y lazos amarillos de edificios de la Generalitat podría hacer una guardada.
Más en concreto dejo caer que se tiraría «cuescos», si conveniera en el juicio. Literalmente dijo: «He comido un plato de butifarra con judías bastante contundente y, según las preguntas que me hagan en el juicio, la cosa puede salir por un lado o por otro».
Chis-Torra está elevando el listón de la calidad política de los dirigentes separatistas. Europa nos mira, espero que no escuche ni huela.

