Hoy haremos una excepción y publicaremos un texto en inglés. La razón es que me ha llevado un rato largo pergeñarlo y era para audiencias en inglés, así que lo de traducir al español lo dejamos para otro día, que por hoy ya estuvo bien :)
Es un texto de Historia, construido en plan casero y rápido, con datos tomados de las referencias de la Wiki y de páginas españolas. No pretende ser profesional, ni profundo. Tiene intención de ser sincero y fiel a los hechos, dentro de mis escasísimos conocimientos.
Como introducción, un video. En español, eso sí.
De vez en cuando seguiré «metiendo cañita histórica» (en el buen sentido) a quienes me siguen en inglés. Es necesario que aprendan de La Otra Historia. Eran mi audiencia original (si es que me leen :D ) cuando comencé la lucha contra la ley «antitabaco» y yo era aún demasiado…
Pese al gran valor histórico que tienen los caballeros templarios, Twitter está decidido a seguir con su hipocresia y su defensa del ‘progresismo’ más radical faltando al respeto de millones de personas.
La red social ha comenzado a bloquear cuentas por el simple hecho de tener fotos de caballeros templarios en el perfil.
¿El motivo? Twitter considera que esas fotos pueden ser ofensivas para los musulmanes, al menos esa es la conclusión a la que llegamos, ya que no existe ninguna otra explicación para prohibir fotos de unos caballeros que dieron su vida por defender el cristianismo y evitar la invasión musulmana y vikinga en sus territorios.
No es la primera vez que Twitter defiende a los usuarios ‘progresista’ o da prioridad a aquellas cuentas que defienden el islam y no el cristianismo. Recientemente en CasoAislado.com recogimos las quejas de numerosos…
«La UE no es la única que amenaza con liquidar la libertad de expresión bajo el pretexto de combatir las «noticias falsas». En Francia, el presidente Emmanuel Macron ha anunciado que quiere introducir nuevas leyes dirigidas a regular las «noticias falsas» en periodo electoral, incluyendo «acciones legales de urgencia» que permitan al gobierno francés retirar «noticias falsas» de un sitio web o bloquearlos completamente.»
La Unión Europea está intensificando sus esfuerzos para censurar y marginar las voces que discrepan de sus políticas, valiéndose del oportuno eufemismo de combatir las «noticias falsas».
«La Comisión tiene que estudiar los desafíos que las plataformas online representan para nuestras democracias en lo relativo a la difusión de informaciones falsas e iniciar una reflexión sobre lo que haría falta a nivel de la UE para proteger a nuestros ciudadanos»,escribió Jean-Claude Juncker, el presidente de la Comisión Europea, en mayo de 2017. Qué considerado por parte de Juncker que, de forma totalitaria, desee proteger a los ciudadanos de la UE de las noticias que no se ajustan a las narrativas y agendas de la Comisión.
En octubre de 2017, la Comisión Europea anunció susmedidas políticas para tratar las «noticias falsas»y su intención de «diseñar soluciones para abordar la difusión de noticias falsas».Segúnla Comisión, «las noticias falsas consisten en la desinformación intencionada a través de plataformas sociales online, medios informativos o la prensa tradicional». Además, según la Comisión, la política de la UE sobre las noticias falsas se guía por, entre otras cosas, «la libertad de expresión, el pluralismo mediático y el derecho de los ciudadanos a información diversa y fiable».
Esta reafirmación de la libertad de expresión y el pluralismo resulta bastante ridícula: la UE yahace todo lo que puedepara suprimir «el pluralismo mediático y […] la información diversa y fiable». Por ejemplo, la UE tiene programas en marcha —como elPrograma de Derechos, Igualdad y Ciudadanía(REC)— que intentan ejerceruna fuerte influenciaen los medios de comunicación europeos y sus periodistas de cara a sus propias agendas, como la de la constante migración masiva a Europa desde África y Oriente Medio. Para este objetivo, la Comisión Europea financió hace poco la publicación de unmanualcon directrices para los periodistas acerca de cómo escribir sobre los migrantes y la migración. El manual lolanzóel 12 de octubre el International Press Institute (IPI), una asociación de profesionales en representación de los principales medios digitales, impresos y audiovisuales de más de 120 países. Concretamente, en relación con los musulmanes, las directricesrecomiendan:
Ten cuidado de no estigmatizar aún más términos como «musulmán» o «islam» asociándolos con actos particulares […]. No permitas que las alegaciones de los extremistas de estar actuando «en nombre del islam» queden sin réplica. Subraya […] la diversidad de las comunidades musulmanas.
La UE también financia una campaña llamada «Medios contra el Odio» y dirigida por laFederación Europea de Periodistas(EJF), la mayor organización de periodistas de Europa, que representa a más de 320.000 periodistas de 43 países. La campañatiene por objetivo:
Mejorar la cobertura mediática en relación con la migración, los refugiados, la religión y los colectivos marginados […], contrarrestar el discurso del odio, la intolerancia, el racismo y la discriminación […] mejorar la implementación de los marcos jurídicos que regulan el discurso del odio y la libertad de expresión.
Para impulsar sus nacientes políticas sobre las «noticias falsas», la Comisión Europeanombró recientementea 39 «expertos» para un denominado «Grupo de Alto Nivel (HLEG) para las Noticias Falsas y la Discriminación Online»:
Comprende a representantes de la sociedad civil, las plataformas sociales, los medios de comunicación, los periodistas y el ámbito académico […].
El Grupo de Alto Nivel asesorará a la Comisión para analizar el fenómeno de las noticias falsas, definir las funciones y responsabilidades de los actores relevantes, entender su dimensión internacional, hacer un balance de las posiciones en riesgo y formular recomendaciones.
Losrepresentantes de los medioshan sido casi exclusivamente seleccionados de entre los grandes medios; gigantes como ARD, RTL, la televisión pública sueca, Sky News, AFP y News Media Europe—, lo que hace que cualquier tipo de conclusión ecuánime que pueda alcanzar este grupo de «expertos» sea una posibilidad bastante ilusoria. En la medida en que consideran cualquier medio nuevo o alternativo una amenaza, a los representantes de estos medios les interesa lógicamente catalogar a la competencia de los medios alternativos o nuevos como «noticias falsas». El grupo de alto nivel celebró su reunión inaugural el 15 de enero de 2015.
La Comisión Europeasondeará a los ciudadanos de la UEmediante una encuesta de opinión pública —el Eurobarómetro— a comienzos de 2018 para «medir y analizar las percepciones y preocupaciones de los ciudadanos europeos en torno a las noticias falsas». La Comisión tambiénorganizaráuna «conferencia multilateral sobre las noticias falsas», que «defina el perímetro del problema, valore la efectividad de las soluciones ya puestas en marcha en las redes sociales y […] acuerde unos principios clave para futuras acciones».
La UE no es la única que amenaza con liquidar la libertad de expresión bajo el pretexto de combatir las «noticias falsas». En Francia, el presidente Emmanuel Macron haanunciadoque quiere introducir nuevas leyes dirigidas a regular las «noticias falsas» en periodo electoral, incluyendo «acciones legales de urgencia» que permitan al gobierno francés retirar «noticias falsas» de un sitio web o bloquearlos completamente. Dijo Macron:
Para poder proteger las democracias liberales, debemos ser fuertes y tener normas precisas. Cuando se difundan noticias falsas, se podrá recurrir a un juez […] y si procede, retirar el contenido, borrar cuentas de usuarios y en última instancia bloquear sitios web.
Una ley como esta significaría que el Estado francés —o quien esté en posición de actuar en su nombre como policía del pensamiento— se convertiría en el árbitro de lo que constituye la «verdad», muy al estilo de lanueva ley de censura alemanaque exige a las redes sociales que hagan las veces de policía del pensamiento privatizada del Estado alemán.
La propuesta de ley francesa, sin embargo, iría aún más lejos que la censura alemana, ya que permitiría a las autoridades francesas bloquear sitios web completos en periodo electoral, una medida draconiana para combatir a la oposición política, y que pondría a Francia en la misma categoría que China e Irán, que bloquean las webs que no se ajustan a las agendas del régimen.
Esa ley francesa vulneraría también el derecho a la libertad de expresión e información protegidas por el artículo 10 del Convenio Europeo sobre Derechos Humanos, del que Francia forma parte, y la jurisprudencia del Tribunal Europeo para los Derechos Humanos. El artículo 10estableceque todas las personas tienen derecho no sólo a la libertad de expresión, también a «recibir y comunicar informaciones e ideas sin que pueda haber injerencia de la autoridad pública y sin consideración de fronteras». Se supone que los gobiernos no deben interferir en ese derecho —con algunas excepciones concretas recogidas en el artículo 10—, porque esa injerencia constituye una censura por parte del gobierno.
En general, Europa parece aspirar a hacer el totalitarismo grande otra vez.
Tanto el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker (izquierda), como el presidente de Francia, Emmanuel Macron (derecha), proponen restricciones que violarían la libertad de expresión e información garantizada en la Convención Europea de Derechos Humanos. (Imagen: Comisión Europea).
«Pero no es descartable que acabemos viendo a la otrora aguerrida activista volver a la Ciudad Condal inevitablemente rendida a los diseños de Chanel.»
Hay países que basan su propia estabilidad política en ayudar a reducir a escombros la de los demás. El caso más palmario es el de Suiza. Allí han encontrado refugio los más variopintos revolucionarios, salvajes que, de haber sido suizos, habrían volcado sus esfuerzos en subvertir las instituciones políticas del país que les acogió. Pero que, como no lo eran, buscaron el amparo que se les ofrecía para, con la complicidad o tolerancia del país donde se refugiaron, acabar con la estabilidad de los suyos. Lenin se refugió en Suiza hasta que los alemanes, en 1917, empleando una moderna táctica de guerra bacterio-ideológica, ayudaron al revolucionario a trasladarse a su país natal para que organizara una terrible revolución. La estrategia funcionó y Rusia constituye un caso extraordinario de perdedor de una guerra que su bando acabó ganando un año más tarde.
Anna Gabriel ha seguido fielmente sus pasos. Podía haberse ido a Corea del Norte, uno de los pocos países genuinamente comunista que sobrevive. Podía haberse refugiado en Cuba, donde el comunismo, implacablemente aplicado por los Castro, no deja de estar levemente atemperado por la herencia española y el Mar Caribe. Podía haber elegido Venezuela, ejemplo del comunismo moderno, que se disfraza de democracia con elecciones dirigidas desde el poder y encarcelamiento de la oposición. Pero Gabriel habrá pensado que todos esos países tienen el inconveniente de ser pobres, cosa que ella sabe que se debe precisamente a que están sometidos a regímenes con diferentes formas de comunismo. Es mucho más cómodo refugiarse en un país rico, que lo es gracias a su sistema asquerosamente capitalista.
Lo más gracioso de la huida de esta anticapitalista de opereta, de corte de pelo estilo hacha y desaliño indumentario a juego, es que, para poder sentirse favorablemente acogida, ha preferido dar un giro a su imagen y transformarse en una delicada niña bien que no permite ser retratada por las televisiones sin haber ido antes a la peluquería. Lo mismo que Lenin, que podía perfectamente ser confundido con un administrativo de banca. Es cierto que el líder comunista nunca se despojó del chaleco, la levita y la corbata cuando, tras volver a Rusia, arengaba a los obreros de San Petersburgo y no es seguro que Gabriel siga su ejemplo cuando, si al final lo hace, vuelva a Barcelona. Pero no es descartable que acabemos viendo a la otrora aguerrida activista volver a la Ciudad Condal inevitablemente rendida a los diseños de Chanel o a los estampados de Versace.
Con todo, hay diferencias. Pues Lenin vivió pobre y miserablemente en Zúrich, mientras que es seguro que Gabriel tiene garantizado un buen pasar en Ginebra pagado con toda seguridad con dinero de todos los españoles. Qué se le va a hacer, ya se ocupará Montoro de inventar los impuestos que sean necesarios para pagar sus gastos de peluquería, que no deja de ser una pequeña fruslería dentro de la sangría nacionalista.
¿ QUÉ ES EL COMUNISMO ? Son los pecados capitales del odio y la envidia, no es una ideología, es la excusa del fracasado, del envidioso y el tirano. Son oportunistas, que disfrutan de una vida fácil, a expensas del hambre, la miseria y el sufrimiento del pueblo. El comunismo es contrario a la propiedad…