¡Que no se la queden!
En Cataluña el separatismo quiere forzar la situación desde la calle. No es nada descartable que el separatismo busque controlar la calle mediante la violencia. Veíamos el ejemplo de la universidad en Barcelona.
En el control de la calle se juega mucho el Gobierno. La aplicación del artículo 155 puede ser difícil y compleja. El gobierno se puede encontrar con dificultades para tomar el control real de la Generalidad, puede ser necesario tiempo. El desmontaje de todo el entramado corrupto llevará tiempo.
En principio el tiempo no es un problema porque el Gobierno si algo tiene es tiempo. España no quiere prisas, quiere que se solucione de verdad el problema. Los catalanes no quieren parches, quieren poder vivir en libertad. Por eso no ponen límite de tiempo al Gobierno.
Ahora bien, esa falta de límite pasa porque el Gobierno garantice la tranquilidad en…
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