¿Tan difícil es no decir mamarrachadas?

Rosa Díez tiene sus detractores y sus defensores. No la traemos aquí por unos o por otros, sino porque ha demostrado, con un sencillo tuit, que aún le quedan reservas de sentido común.
Cuando políticos empeñados en sobrevivir a base de gestos políticamente correctos nos bombardean con mamarrachadas sin fin, Rosa Díez nos recuerda lo obvio: que tiene hijos, en concreto una hija y un hijo, y que tiene nietos.
Vamos lo obvio… ¡que hemos conseguido convertir en un acto de rebeldía!
Mi querida y sensata España

