En los años 70 el movimiento de enseñantes demócratas, que era extenso en Cataluña (no tantos como algunos creían pero sí más de lo que otros deseaban) se aglutinó en torno a dos grandes corrientes que enseguida explicaré. Yo lo conocía de primera mano porque era asesora jurídica del Colegio de Licenciados en Lleida (en correspondencia con el que, en Barcelona lideraba Ramón Fuster), que era la institución en torno a la que se organizaban los grupos profesionales, ya fueran maestros o profesores de secundaria (estos últimos mayoritarios en la organización colegial). Es más, a medida que el régimen la franquista se descomponía, la organización colegial promovió la creación de un sindicato unitario de enseñantes.
Dado que yo entonces vivía parte del año en París, quedé encargada de estudiar el modelo de la FEN (Fédération de l’Education Nationale) francesa, como sindicato profesional, ideológicamente transversal, que aglutinaba a la mayor parte…
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