Era febrero de 2011. Tan solo había pasado un mes desde la imposición de la ley «antitabaco» y los altercados eran continuos. La consigna era perseguir y acosar al fumador, en nombre de la «tolerancia» y el «respeto». Se había agitado a la gente común para perseguir a otra gente común, por el hecho de fumar.
La estrategia del miedo y la agresión, era necesaria para que la ley permaneciese y fracturase la sociedad. Denuncias anónimas, multas astronómicas, agresiones verbales y físicas. Todo valía. Hasta sacar a los sindicalistas de las cuencas mineras a la calle con bates de béisbol, para que fuesen a «informar» a los bares de que no se podía fumar.
Los tolerantes como Monedero, estaban muy activos. Lo siguen estando, porque la cosa no ha terminado…
Mucho tiempo se lleva hablando del descontento de muchos españoles con la política y los partidos actuales, sobre todo PP y PSOE. Parte de ese descontento se canalizó a través de C´s y Podemos. Sin embargo, permanece la sensación de que hay españoles que esperan otras alternativas políticas a las existentes. De que el PP ha dejado un vacío ideológico que es posible llenar. De que el populismo no puede ser la única alternativa al status quo actual.
Algunos, de forma valiente, han decido dar el paso. El paso de construir una nueva política, otra España. Es el proyecto Avanza, si tienes interés, curiosidad, tienes una cita:
OTRA ESPAÑA ES POSIBLE
PRIMER ENCUENTRO PROYECTO AVANZA – 17 JUNIO, 11:30 EN EL CINE CAPITOL (MADRID)
A comienzos de los setenta triunfaba en España «A los que hirió el amor», una canción antibelicista con una letra lo suficientemente ambigua como para sortear la censura de la época. Aunque, dicho sea de paso, creo que se utilizó más como recurso romántico en los guateques que como reivindicación pacifista; tal vez por eso fue respetada por los censores, todo lo contrario que sucedió con el tema «Mi voz es amor«, que acabó siendo prohibida por este organismo represivo minutos antes de ser presentada en público por Pedro Ruy Blas, uno de esos músicos que, pese a la huella que ha dejado en la escena española, apenas es recordado más que por la canción «A los que hirió el amor». Nacido en Madrid, Pedro Ample Candel comenzó su carrera musical muy joven, formando parte de grupos como Los Príncipes o Los Grimm; en 1968 ingresó en…
Independientemente de los gustos personales de cada uno, bien podría decirse que «The Dark Side of The Moon» (1973) es la obra de referencia de Pink Floyd, aquella que es capaz de encandilar a los críticos musicales más severos y al público más variopinto, tanto seguidores del rock progresivo, como rockeros en el más amplio sentido de la palabra, pasando por partidarios de fórmulas próximas al pop-rock y público en general. Estamos hablando de uno de los álbumes más vendidos en la historia del rock; un disco que, según nos cuenta José Ramón Pardo en La Discoteca Ideal de la Música Pop. Los 1.000 mejores discos de pop-rock (Barcelona: Planeta, 1997), llegó a contar con una planta en Alemania donde sólo se fabricaban cedés de este trabajo. «The Dark Side of the Moon» es un álbum conceptual, construido a partir de ideas, desarrollos y experimentos realizados…
La primera reacción de EEUU tras el 11-S debería haber sido cancelar los visados de todos los países de mayoría musulmana, salvo los de máxima importancia. Pero nuestros políticos tenían las manos atadas, no por temor a una reacción violenta de los países islámicos, que probablemente esperaban un boicot de EEUU, sino por temor a una reacción negativa de los medios y los progresistas de Occidente.
La decisión de permitir que los musulmanes, refugiados y demás sigan entrando en EEUU tras el 11-S fue un error, y no ha hecho ningún favor al islam y a los reformistas musulmanes. He aquí por qué:
El caos y el derramamiento de sangre en el mundo musulmán, incluso en los países musulmanes más moderados, como Turquía, se produce entre los musulmanes que quieren aplicar la ley islámica de la sharia, de manera total y sobre todos mediante un gobierno teocrático, y los que quieren menos sharia adoptando un régimen militar. Occidente no entiende que la única forma de gobierno que puede hacer frente a una teocracia islámica totalitaria es un gobierno militar, y ningún otro. ¿Quién podría imaginar que una junta militar podría considerarse el único salvador frente a las tiranías islámicas que quieren que todos vivan totalmente, al ciento por cien, bajo las leyes de la sharia?
Cuando el expresidente de EEUU Barack Obama honró a los Hermanos Musulmanes con su primer gran discurso como presidente, ¿quiénes eran los invitados de honor en las primeras filas? Los líderes de los Hermanos Musulmanes. Las formas de gobierno islamistas militares de Oriente Medio, menos radicales, fueron marginadas y por lo tanto debilitadas. El entonces presidente de Egipto, Hosni Mubarak, cuya relación con los Hermanos Musulmanes había sido muy turbia, entendió el mensaje. No asistió. Con la jugada de Obama, el equilibrio de poder entre dos fuerzas que combaten por el control del gobierno se inclinó inmediatamente a favor de los Hermanos Musulmanes. Por primera vez desde su fundación en 1928, se hizo oficialmente con el control del gobierno egipcio tras el caos en 2011 de la «Primavera Árabe». Un año después, 22 millones de egipcios tuvieron que sufrir una sangrienta contrarrevolución para traer de vuelta el tipo de gobierno que los egipcios siempre habían favorecido frente a la teocracia islámica.
Cuando el anterior presidente de EEUU, Barack Obama, pronunció su primer discurso presidencial de importancia, en El Cairo en 2009, sus invitados de honor, sentados en primera fila, fueron líderes de la Hermandad Musulmana. Los regímenes militares del Medio Oriente, menos radicales que los islamistas, fueron dejados de lado y, así, debilitados.(Imagen: la Casa Blanca).
Ahora, la izquierda occidental está lanzando otro peligroso mensaje a los ciudadanos de a pie del mundo musulmán: ¡No deben temer nada los musulmanes moderados y otros por la posible infiltración del islam radical! ¡Miradnos, gobiernos occidentales! Estamos metiendo refugiados a los que no pueden vetar aunque sean infiltrados del ISIS. Aunque los Hermanos Musulmanes son ilegales y está considerada organización terrorista en varios países musulmanes, a nosotros en Occidente no nos preocupan en absoluto. De hecho, nosotros los occidentales somos tan bondadosos y generosos que estamos animando a muchas organizaciones a operar legalmente en Occidente bajo la bandera de los Hermanos Musulmanes, ¡incluso organizaciones que simpatizan con el grupo terrorista Hamás, que están jurando derrocarnos! ¡Mirad qué valientes somos, qué confiados y libres de «islamofobia»!
Al asumir que los Hermanos Musulmanes no son peligrosos para las sociedades libres, y dejando entrar a refugiados de las áreas infestadas de terrorismo en Oriente Medio, estamos enviando un mensaje a los musulmanes moderados de Oriente Medio: Los ciudadanos de Occidente ni siquiera se molestan en proteger su sistema libre para que no sea conquistado por los fanáticos de la sharia, así que tal vez los sueños del Califato no son algo tan malo, al fin y al cabo.
Occidente, al aceptar a todos los refugiados sirios, no sólo está enviando el «involuntario» mensaje anterior; también está dejando Siria sin ningún tipo de resistencia ante el Califato (ISIS). La compasión de Occidente al aceptar a los refugiados que escapan del ISIS acabarán permitiendo que los radicales sean los únicos que gobiernen sin oposición en Siria e Irak.
Se ha defendido como un gesto de compasión una política exterior estadounidense que recomienda absorber sin vetos a los refugiados musulmanes, pero en realidad es pura negligencia y pone temerariamente en peligro a los ciudadanos, las libertades occidentales y la democracia.
Rescatar a todos los refugiados musulmanes tiene algunas consecuencias indeseadas:
Les estamos diciendo equivocadamente a los reformistas musulmanes, y en especial a los de Oriente Medio, que no tienen nada que temer por la infiltración del ISIS.
Al no declarar a los Hermanos Musulmanes organización terrorista estamos volviendo a legitimarla y reforzarla.
Al no mostrar la adecuada respuesta agresiva al terrorismo islámico, Occidente no es percibido como gentil, sino como débil.
Al aceptar al islam y sus refugiados sin los vetos adecuados, Occidente no está haciendo ningún favor al islam ni a los musulmanes: para los reformistas, está acabando con cualquier esperanza de reforma.
Se necesita imperiosamente una mano firme para tratar con el mundo musulmán. Debemos decir: no, no podemos aceptar vuestras aspiraciones yihadistas. No podemos aceptar vuestra imposición al mundo de vuestro estilo de vida; vuestro estilo de vida es inaceptable para nosotros. Antes de enviar a vuestros refugiados, debéis acabar con vuestra cultura yihadista de «nosotros contra ellos». El mundo civilizado ya no considera tolerables vuestras aspiraciones a un Califato islámico.
Si Occidente tiene el coraje de hacer esto, tal vez un día la historia atribuya la reforma del mundo musulmán a, en parte, la fuerza y la convicción de Occidente contra la tiranía y el sufrimiento humano.