«Sultans of Swing» tiene el honor, a día de hoy, de ser la canción que más veces ha aparecido en Las Cinco Canciones de tu Vida; la eligió Juanlu, volvió a hacerlo Antonio y ahora es Pedro quien la ha seleccionado para formar parte de este selecto grupo. Ha querido que sea la canción que represente su juventud en Vitoria, su ciudad natal, un lugar donde las cervezas tienen un tamaño aún más pequeño que el del antiguo «corto» madrileño. La primera vez que Pedro me llevó a los bares de Vitoria, «de potes» como dicen allí, no podía comprender por qué unos tíos tan vascos (bueno, en Vitoria un poco menos …) bebían unos tragos de cerveza tan pequeños. Esa fue la pregunta que me hice cuando entré al primer bar; cuando todos pidieron «zuritos», yo no lo dudé y pedí una caña, aquello me pareció ridículo. Nos…
Desde hace meses las diferentes Comunidades Autónomas están desarrollando leyes, reglamentos y normativas, en las que supuestamente se pretenden defender los derechos LGTBI, encubriendo el verdadero motivo de dichas normas: LA DESTRUCCIÓN DE LA FAMILIA y EL ADOCTRINAMIENTO DE LOS MENORES.
Y no solo es eso, se trata además de otra maniobra mas para imponer la linea del pensamiento único dentro de lo que actualmente conocemos como «corrección política», atacando de facto la libertad de expresión pues estas leyes cercenan cualquier tipo de discrepancia, obligandonos a aceptar estas doctrinas como verdades únicas e irrebatibles.
A todo ello hay que añadir que se basan en falsedades, no tienen el menor rigor científico siendo totalmente CONTRA NATURA.
Desde este blog apoyo y me sumo al manifiesto de la
Pinchar en el anterior enlace para leer y firmar, a quien le interese (al contrario que los totalitarios de grupos como el lobby LGTBI o partidos políticos como UNIDOS PODEMOS, auténtica chusma estalinista-bananera, entre otros y que, desgraciadamente, tampoco son combatidos por quienes deberian hacerlo, lease el Sr. Rajoy y sus acólitos, aquí no se obliga a nadie, la verdadera libertad consiste en decidir uno mismo libremente sobre tal o cual asunto) el MANFIESTO.
Así mismo es MUY INTERESANTE VER ESTOS OTROS DOS VÍDEOS editadoS por Yael Farache que ella misma presenta de esta manera y que se titulaN «Desmontando la ideología de género» y «Las niñas con pene y los niños con vulva»:
Ayer en Madrid empezó a circular un autobús pagado por un grupo cristiano y rotulado con el siguiente mensaje:
«Las niñas tienen vulva y los niños tienen pene. Que no te engañen.»
El mensaje del autobús era una respuesta a otra campaña de un colectivo LGBT que meses atrás puso anuncios en las marquesinas de las paradas de autobús con el siguiente mensaje:
«Hay niñas con pene y niños con vulva. Así de sencillo»
El Autobús De La Realidad ha causado una gran polémica. Los colectivos LGBT y los grupos de izquierda han acusado al autobús de ser un autobús de odio, un autobús transfóbico. Sin embargo el mayor logro del autobús quizás sea que ha conseguido unir a Podemos y al PP: Manuela Carmena prohibió la circulación del autobús por las calles de Madrid y Cristina Cifuentes ha enviado el caso a la Fiscalía por si fuese constitutivo de delito de odio.
De eso va mi vídeo de hoy, sobre lo sorprendente de que ahora se persiga a la gente detrás del Autobús De La Realidad por poner exhibir unos HECHOS y cómo los colectivos LGBT utilizan a los transexuales, los gays, las lesbianas y sus simpatizantes para sus fines políticos. Lo puedes ver por aquí:
VÍDEO 2
Por cierto, la cosa es tan descarada que hablan en muchos casos de «incitación al odio», bien, pues no se, pero ¿es mas «odio» decir que las niñas tienen vulva y los niños pene» que «vais a arder como en el 36» y cosas similares como dicen esos bolcheviques bananeros de PODEMOS?
A mi me parece que no, lo primero no es mas que UN HECHO REAL, BIOLÓGICO, CIENTÍFICO, lo otro es UNA CLARA AMENAZA DE VIOLENCIA.
Pues efectivamente, NO TE DEJES ENGAÑAR, NO A ESTAS ABERRANTES IDEOLOGIAS Y NO AL TOTALITARISMO DE LO «POLITICAMENTE CORRECTO».
-Desde mediados del XIX la economía de Cataluña ha estado manejada y explotada por las 300 viejas y endogámicas familias que conformaron el núcleo duro de esa burguesía…
-Primero se apropiaron de la riqueza adaptándose a todos los vaivenes políticos que en España han sido…republicanos con la República, franquistas sumisos con la dictadura, e independentistas ahora, cuando ya no pueden seguir explotando la clásica mano de obra xarnega.
-Pero de contrario a los héroes de las Termópilas, ellos no dan la cara ni se manchan las manos con el trabajo sucio y recurren a los canes Cerveros, serviles y desclasados que para conseguir las migajas que caen de su mesa, se prestan sumisos al totum revolutum de la algarabía populista, violenta, represora y fascista…
-Ellos no aúllan ni en las instituciones, ni en las calles ni en los foros públicos…para eso tiene a sus siervos de la gleba, rufianes y macarras chillones…
-Y al parecer, ahora que la mano esclava ya no puede venir del resto del país, tratan de seguir conformando el estrato social sometido, sobre el que perpetuar su corrompido y explotador modo de medre…
-Y por eso sus brazos abiertos a esos refugiados en los que creen ver el relevo de las antiguas masas esclavas.
No existe el tercer sexo. Sino dos únicos sexos: varón y mujer. Y el transexual, término que introduce en la Medicina el endocrinólogo norteamericano Harry Benjamin, se refiere a pacientes con patologías congénitas, pero no a la existencia de un tercer sexo. De hecho, Benjamin consideraba que la persona de sexo ambiguo debía ser tratada y corregida de acuerdo con la identidad de género predominante: o varón o mujer.
Pero con el tiempo, el término médico ha ido distorsionándose en manos de los colectivos LGTB hasta adquirir un significado social, cultural y política que poco o nada tiene que ver con aquellos casos patológicos –por otro lado, sumamente excepcionales, como acredita la literatura médica-.
Resumimos en diez puntos lo que la ciencia dice al respecto.
1. Las personas nacen varones y mujeres, no hay término medio.- Lo primero que constatan la Medicina (a través de la genética, urología, ginecología, pediatría) es que las personas nacen o varones o mujeres, no existe término medio. ¿Por qué?
Y es binaria por definición porque su finalidad más elemental no es otra que la reproducción y crecimiento de la especie. Un principio evidente por sí mismo.
2. No nacen niños con vulva y niñas con pene. Los primeros nacen con los atributos sexuales masculinos y las segundas con los femeninos. Así lo certifican urología, la ginecología y la pediatría.
Otra cosa es que posteriormente se operen los genitales, pero es científicamente inexacto decir que nacen niños con vulva y niñas con pene.
3. Operarse no equivale a cambiarse de sexo.- Es preciso distinguir entre sexo (que es un concepto amplísimo que abarca lo psicológico y no sólo lo hormonal) y la genitalidad. Una persona puede cambiarse los genitales pero no el sexo. Porque la identidad sexual es un hecho objetivo enraizado en la naturaleza específica de la persona, que afecta a numerosos aspectos y no sólo a los niveles hormonales o genitales.
Eso significa que hay varones que se operan pero siguen siendo varones, pero sin el aparato reproductor masculino y mujeres que se operan pero sigue siendo mujeres, pero con atributos sexuales masculinos.
4. Algunos padecen trastornos de ambigüedad genital, pero siguen siendo varones (ellos) y mujeres (ellas).- Existen trastornos de ambigüedad genital o anomalías de los cromosomas sexuales.
Se trata, por ejemplo, de la feminización testicular, llamada también Síndrome de Morris o síndrome de insensibilidad de los andrógenos.
Y se da la hiperplasia suprarrenal congénita, trastorno que afecta las glándulas suprarrenales, las cuales producen hormonas, como el cortisol, la aldosterona o las hormonas sexuales.
Las niñas que tienen ese trastorno podrían nacer con genitales ambiguos. Es decir, que sus genitales pueden parecer más de hombre que de mujer. Pero no son de varón.
Eso no significa que en esos casos, los varones carezcan de testículos y pene y las hembras de sus órganos reproductores. Cada uno tiene los órganos reproductores propios de su sexo, pero pueden ser más pequeños de la normal, estar atrofiados o estar ocultos.
5. Y además son estadísticamente poco relevantes.- Se trata de desviaciones de la norma sexual binaria, raros e infrecuentes: Pueden llegar a un caso de cada 99.000
Este tipo de trastornos son muy raros y aislados, como se puede comprobar en el catálogo de trastornos genéticos de Omin (Online Mendelian Inheritance in Man). Se trata de desviaciones (término médico sin connotaciones despectivas) de la norma sexual binaria, como quien nace con malformaciones congénitas. Pero numéricamente son muy excepcionales. Tanto que son estadísticamente poco relevantes (desde 1 caso por cada 1000 hasta 1 de cada 99.000).
Así, entre las anomalías de los cromosomas sexuales, como por ejemplo el síndrome de kinefelter 48, XXXY (infertilidad y testículos atróficos) la incidencia es de 1 por cada 25.000 varones; o el hermafrodistimo verdadero (es decir que son cromosómicamente mujeres pero fenotípìcamente varones) la incidencia es de 1 por cada 20.000.
En el caso de las mujeres, tenemos el síndrome de Swyer, una disgénesis gonadal por la que no llegan a desarrollar características femeninas secundarias, y la incidencia es de una cada 20.000.
Y respecto a la mencionada feminización testicular, anomalía en los genes que intervienen en el desarrollo sexual, la incidencia llega, según algunos autores, a 1 por cada 99.000 varones.
Otras anomalías son tan excepcionales que los rarísimos casos que se han dado no son suficientes para elaborar estadísticas: como el pseudohermafroditismo masculino (técnicamente hipospadia seudovaginal perineoscrotal) o la hipoplasia de las células de Leydig.
Cuadro de Adán y Eva
6. Las intervenciones quirúrgicas en los casos de ambigüedad sexual no son para cambiar de sexo, sino confirmar el sexo dominante.- No es lo mismo operarse porque alguien dice que se siente varón en cuerpo de mujer o viceversa (es decir no por problema físico sino psicológico) que operarse para reconducir una sexualidad ambigua. Es el caso de quienes nacen con hiperplasia adrenal congénita (una variante de la cual es el síndrome de insensibilidad andrógena), los que sufren mosaicismo, quimerismo u otra causa congénita de identidad sexual mixta.
En estos casos la cirugía sirve para confirmar a una persona en el sexo “dominante” y, por lo tanto, para corregir una condición patológica. En puridad, eso no sería cambiar de sexo sino más bien confirmar lo que era originariamente ambiguo.
7. La disforia de género es otra cosa: es un problema psicológico, no físico.- Es cierto que determinadas personas dicen identificarse con el otro sexo, pero ese no es un problema genético o físico, sino psicológico.
De hecho, siguen siendo varones y mujeres, porquenadie nace con un género, sino con un sexo biológico. El género (la conciencia y sentimiento de uno mismo como hombre o mujer) es un concepto sociológico y psicológico, no un concepto biológico objetivo.
En esos casos se puede hablar de disforia de género. Un trastorno psicológico recogido en el Manual de Diagnósticos y Estadísticas de la Asociación Americana de Psiquiatría.Pero ellos tienen pene y ellas vagina. Y su problema no se soluciona sometiéndose a tratamiento hormonal o pasando por el quirófano.
Paul R. McHugh
En unas declaraciones a Actuall, el catedrático de Genética, Nicolás Jouvé señalaba que tal cosa “supone un abuso total” pues lo que hacen “las campañas de la Ideología de Género es tomar casos patológicos y además sumamente raros, para justificar la idea de que se puede elegir el sexo a voluntad, y para manipular a los menores y a los padres”
8. Es un grave error hormonar a adolescentes que dicen ser transgénero.- Ese tipo de trastornos de disforia o de confusión de la sexualidad son transitorios y pueden remitir en la edad adulta, por lo que resulta contraproducente hormonar a púberes o adolescentes insatisfechos con su género.
La inmensa mayoría de niños y niñas que durante la infancia confunden su género, terminan aceptando su sexo biológico una vez pasada la pubertad. Hablamos del 98% de los varones y del 86% de las mujeres. Así lo subraya el Colegio Americano de Pediatras.
Resulta, por lo tanto, contraproducente someter a adolescentes a operación de cambio de sexo o la administración de hormonas sexuales como la testosterona y los estrógenos del sexo opuesto, porque la confusión de género de la infancia se suele corregir después de la adolescencia.
Como subrayaba el profesor Richard B. Corradi, (profesor de Psiquiatría de Cleveland)en un trabajo publicado en The Federalist, es contraproducente hormonar a esos adolescentes o someterles a cambio de sexo, del mismo modo que no se les impone una dieta de reducción de peso a quienes tienen una percepción irreal de sí mismos, como las que se creen obesas. Y de hecho, se diagnostica la anorexia como un trastorno psiquiátrico y se la trata apropiadamente con psicoterapia.
Y aún es más grave someter a estos tratamientos a niños preadolescentes cuyo pensamiento prelógico difumina los límites entre la fantasía y la realidad.
9. El apoyo de los poderes públicos a la transexualidad equivale al “abuso infantil”. Así de tajante se expresa la doctora Michelle Cretella,presidenta del Colegio Americano de Pediatras.Estas son sus palabras: “cuando las instituciones académicas, médicas y otras de carácter público promocionan la toma de hormonas tóxicas y la extirpación quirúrgica de partes del cuerpo sanas como parte de la asistencia sanitaria para los niños acaban involucrados en el abuso infantil institucionalizado”.
El Colegio Americano de Pediatras publicó en marzo de 2016 una declaración que desacredita la ideología de género y recoge los datos científicos y médicos que muestran que transgenerar a los menores “daña a los niños”.
10. Alentar el cambio de sexo puede abocar a los menores a un destino con graves riesgos de salud.– Es importante que los padres sepan que las tasas de suicidio son veinte veces mayores en los adultos que usan hormonas del sexo opuesto y/o se someten a una cirugía de cambio de sexo.
De forma que alentar el cambio de sexo en menores equivale a abocarles a un futuro con graves riesgos para su salud. Así lo advierte el Colegio Americano de Pediatras: muchos niños elegirán una vida “llena de hormonas cancerígenas y de productos químicos tóxicos nada recomendables para la salud”; y muchos de ellos “elegirán la mutilación quirúrgica, innecesaria, de partes de su cuerpo perfectamente sanas en su juventud”
ENGLISH
There is no third sex. But only two sexes: male and female. And the transsexual, term that introduces in Medicine the American endocrinologist Harry Benjamin, refers to patients with congenital pathologies, but not to the existence of a third sex. In fact, Benjamin considered that the person of ambiguous sex should be treated and corrected according to the predominant gender identity: either male or female.
But over time, the medical term has been distorted in the hands of the LGBT groups to acquire a social, cultural and political meaning that has little or nothing to do with those pathological cases – on the other hand, extremely exceptional, as the medical literature.
We summarize in ten points what science says about it.
1. People are born males and females, there is no middle term.- The first thing that the medicine (through genetics, urology, gynecology, pediatrics) states is that people are born or males or females, there is no middle ground. Why?
Because «human sexuality is a biological objective binary trait … The norm of human design is to be conceived as a man or as a woman,»says the American College of Pediatricians.
And it is binary by definition because its most basic purpose is none other than the reproduction and growth of the species. A self-evident principle.
2. There are no children born with vulva and girls with penises. The first ones are born with the masculine sexual attributes and the second with the feminine attributes. This is certified by urology, gynecology and pediatrics.
Another thing is to later operate the genitals, but it is scientifically inaccurate to say that children are born with vulva and girls with a penis.
3. Operate is not equivalent to changing sex .- It is necessary to distinguish between sex (which is a broad concept that covers the psychological and not only the hormonal) and genitality. A person can change the genitals but not the sex. Because the sexual identity is an objective fact rooted in the specific nature of the person, which affects many aspects and not only the hormonal or genital levels.
That means that there are males who operate but remain male, but without the male reproductive tract and women who are operated but still female but with male sexual attributes.
4. Some suffer from disorders of genital ambiguity, but are still male (they) and women (they) .- There are disorders of genital ambiguity or abnormalities of sex chromosomes.
This is, for example, testicular feminization, also called Morris syndrome or androgen insensitivity syndrome.
And it gives the congenital adrenal hyperplasia, a disorder that affects the adrenal glands, which produce hormones, such as cortisol, aldosterone or sex hormones.
Girls who have this disorder may be born with ambiguous genitalia. That is, your genitals may look more like a man than a woman. But they are not male.
That does not mean that in those cases, males lack testicles and penis and females of their reproductive organs. Each has its own reproductive organs of its sex, but may be smaller than normal, atrophied or hidden.
5. And also they are statistically little relevant.- These are deviations from the binary sexual norm, rare and infrequent: They can reach a case of every 99,000
These types of disorders are very rare and isolated, as can be seen in the online catalog of genetic disorders of Omin (Online Mendelian Inheritance in Man). These are deviations (medical term without derogatory connotations) of the binary sexual norm, as one born with congenital malformations. But numerically they are very exceptional. So much that they are statistically little relevant (from 1 case per 1000 to 1 of every 99,000).
Thus, among sexual chromosome anomalies, such as kinefelter syndrome 48, XXXY (infertility and atrophic testes), the incidence is 1 per 25,000 men; Or true hermaphrodistimus (ie they are chromosomally female but phenotypically male) the incidence is 1 per 20,000.
In the case of women, we have Swyer’s syndrome, a gonadal dysgenesis that fails to develop secondary female characteristics, and the incidence is one in 20,000.
And regarding the aforementioned testicular feminization, anomaly in genes involved in sexual development, the incidence comes, according to some authors, to 1 per 99,000 men.
Other anomalies are so exceptional that the very rare cases that have occurred are not enough to produce statistics such as male pseudohermaphroditism (technically hypospadia pseudo-vaginal perineoscrotal) or hypoplasia of Leydig cells.
6. Surgical interventions in cases of sexual ambiguity are not to change sex, but to confirm the dominant sex.- It is not the same to operate because someone says that he feels male in a woman’s body or vice versa (ie not because of a physical problem But psychological) than to operate to redirect an ambiguous sexuality. It is the case of those born with congenital adrenal hyperplasia (a variant of which is the androgenic insensitivity syndrome), those who suffer mosaicism, chimerism or other congenital cause of mixed sexual identity.
In these cases the surgery serves to confirm a person in the «dominant» sex and, therefore, to correct a pathological condition. In purity, that would not be to change sex but rather to confirm what was originally ambiguous.
7. Gender dysphoria is another thing: it is a psychological problem, not a physical one.- It is true that certain people say they identify with the other sex, but that is not a genetic or physical problem, but psychological.
In fact, they are still male and female,because no one is born with a gender, but with a biological sex. Gender (the consciousness and feeling of oneself as a man or woman) is a sociological and psychological concept, not an objective biological concept.
In such cases it is possible to speak of gender dysphoria. A psychological disorder reported in the Diagnostic and Statistical Manual of the American Psychiatric Association.But they have penis and they vagina. And his problem is not solved by undergoing hormonal treatment or going through the operating room.
In a statement to Actuall, Professor of Genetics, Nicolas Jouvé pointed out that such a thing «supposes a total abuse» because what the campaigns of the Gender Ideology do is to take cases pathological and also extremely rare, to justify the idea that You can choose sex at will, and to manipulate minors and parents «
8. It is a serious hormonal error to adolescents who claim to be transgender.- Such disorders of dysphoria or confusion of sexuality are transient and may remit in adulthood, so it is counterproductive hormone to puberty or adolescents dissatisfied with their gender.
The vast majority of children who confuse their gender during childhood, end up accepting their biological sex after puberty. We talk about 98% of males and 86% of females. This is underlined by the American College of Pediatricians.
It is, therefore, counterproductive to subject adolescents to sex-change surgery or the administration of sex hormones such as testosterone and estrogens of the opposite sex, because childhood gender confusion is often corrected after adolescence.
As Professor Richard B. Corradi (Professor of Psychiatry in Cleveland) pointed outin a paper published in The Federalist, it is counterproductive to hormone these adolescents or subject them to sex, just as they do not impose a reduction diet Weight to those who have an unrealistic perception of themselves, such as those who think they are obese. And in fact, anorexia is diagnosed as a psychiatric disorder and treated appropriately with psychotherapy.
And it is even more serious to subject these treatments to preadolescent children whose prelogical thinking blur the boundaries between fantasy and reality.
9.Public authorities’ support for transsexuality is tantamount to «child abuse». Dr. Michelle Cretella,president of the American College of Pediatricians, expresses the point. These are his words: «when academic, medical and other public institutions promote the taking of toxic hormones and the surgical removal of healthy parts of the body as part of health care for children, they become involved in institutionalized child abuse.»
The American College of Pediatricians published a statement in March 2016 that discredits gender ideology and gathers scientific and medical data that show that transgendering children «harms children.»
10. Encouraging sex change can lead children to a destination with serious health risks.- It is important for parents to know that suicide rates are twenty times higher among adults using hormones of the opposite sex and / or Undergo sex-change surgery.
So encouraging the change of sex in children is tantamount to bringing them to a future with serious risks to their health. This is warned by the American College of Pediatricians: many children will choose a life «full of carcinogenic hormones and toxic chemicals that are not recommended for health»; And many of them «will choose the unnecessary surgical mutilation of perfectly healthy parts of their body in their youth»
«La mujer es vana, es superficial, es egoísta, tiene en sumo grado todas las debilidades propias de la naturaleza humana. Es inferior al hombre en cabeza y en corazón».
«¿Qué sería de la mujer si el hombre no la amara? Bestia de carga, e instrumento de su bestial pasión y nada más».
«El bizkaíno que vive en las montañas, que es el verdadero bizkaíno, es por el carácter natural religioso. El español que habita lejos de las poblaciones es impío o como los bandidos andaluces».
«En pueblos tan degenerados como el maketo y maketizado, resulta el sufragio universal un verdadero crimen, un suicidio».
«El bizkaino es de andar apuesto y varonil; el español o no sabe andar, o si es apuesto, es tipo femenino».
«Nosotros, los vascos, evitemos el mortal contagio, mantengamos firme la fe de nuestros antepasados y la seria religiosidad que nos distingue, y purifiquemos nuestras costumbres, antes tan sanas y ejemplares, hoy tan infestadas y a punto de corromperse por la influencia de los venidos de fuera».
Miren Gaztañaga (2.017):
«Los españoles son culturalmente un poco atrasados, me viene la imagen de un cateto».
«Cuando escucho en televisión el Himno de España, me entran ganas de apagar la tele».
Hay personas, por llamarlas de alguna manera, a las que se les ha parado el reloj y que 124 años después siguen diciendo las mismas sandeces.
Siempre he dicho que uno de los grandes errores que se han cometido en democracia, ha sido la cesión de las competencias en educación a las comunidades autónomas.
Lo siento por los compañeros de reparto de esta actriz de tercera división, pero no seré yo el que pague ni un solo € para ver ni una sola película en la que participen personajes como esta «basura infecta».
De aquí a un par de años –si es que no ha ocurrido ya– saldrá de las facultades españolas una promoción de jóvenes graduadas en Educación Infantil y Primaria, entre las que algunas llevarán –lo usan ahora, como estudiantes– el pañuelo musulmán llamado hiyab: esa prenda que, según los preceptos del Islam ortodoxo, oculta el cabello de la mujer a fin de preservar su recato, impidiendo que una exhibición excesiva de encantos físicos despierte la lujuria de los hombres.
Ese próximo acontecimiento socioeducativo, tan ejemplarmente multicultural, significa que en poco tiempo esas profesoras con la cabeza cubierta estarán dando clase a niños pequeños de ambos sexos. También a niños no musulmanes, y eso en colegios públicos, pagados por ustedes y yo. O sea, que esas profesoras estarán mostrándose ante sus alumnos, con deliberada naturalidad, llevando en la cabeza un símbolo inequívoco de sumisión y de opresión del hombre sobre la mujer –y no me digan que es un acto de libertad, porque me parto–. Un símbolo religioso, ojo al dato, en esas aulas de las que, por fortuna y no con facilidad, quedaron desterrados hace tiempo los crucifijos. Por ejemplo.
Pero hay algo más grave. Más intolerable que los símbolos. En sus colegios –y a ver quién les niega a esas profesoras el derecho a tener trabajo y a enseñar– serán ellas, con su pañuelo y cuanto el pañuelo significa en ideas sociales y religiosas, las que atenderán las dudas y preguntas de sus alumnos de Infantil y Primaria. Ellas tratarán con esos niños asuntos de tanta trascendencia como moral social, identidad sexual, sexualidad, relaciones entre hombres y mujeres y otros asuntos de importancia; incluida, claro, la visión que esos jovencitos tendrán sobre los valores de la cultura occidental, desde los filósofos griegos, la democracia, el Humanismo, la Ilustración y los derechos y libertades del Hombre –que el Islam ignora con triste frecuencia–, hasta las más avanzadas ideas del presente.
Lo de las profesoras con velo no es una anécdota banal, como pueden sostener algunos demagogos cortos de luces y de libros. Como tampoco lo es que, hace unas semanas, una juez –mujer, para estupefacción mía– diera la razón a una musulmana que denunció a su empresa, una compañía aérea, por impedirle llevar el pañuelo islámico en un lugar de atención al público. Según la sentencia, que además contradice la doctrina del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, obligar en España a una empleada a acatar las normas de una empresa donde hombres y mujeres van uniformados y sin símbolos religiosos ni políticos externos, vulnera la libertad individual y religiosa. Lo que significa, a mi entender –aunque de jurisprudencia sé poco–, que una azafata católica integrista, por ejemplo, acogiéndose a esa sentencia, podría llevar, si sus ideas religiosas se lo aconsejan, un crucifijo de palmo y medio encima del uniforme, dando así público testimonio de su fe. O, yéndonos sin mucho esfuerzo al disparate, que la integrante de una secta religiosa de rito noruego lapón, por ejemplo, pueda ejercer su libertad religiosa poniéndose unos cuernos de reno de peluche en la cabeza, por Navidad, para hacer chequeo de equipajes o para atender a los pasajeros en pleno vuelo.
Y es que no se trata de Islam o no Islam. Tolerar tales usos es dar un paso atrás; desandar los muchos que dimos en la larga conquista de derechos y libertades, de rotura de las cadenas que durante siglos oprimieron al ser humano en nombre de Dios. Es contradecir un progreso y una modernidad fundamentales, a los que ahora renunciamos en nombre de los complejos, el buenismo, la cobardía o la estupidez. Como esos estólidos fantoches que, cada aniversario de la toma de Granada, afirman que España sería mejor de haberse mantenido musulmana.
Y mientras tanto, oh prodigio, las feministas más ultrarradicales, tan propensas a chorradas, callan en todo esto como meretrices –viejo dicho popular, no cosa mía– o como tumbas, que suena menos machista. Están demasiado ocupadas en cosas indispensables, como afirmar que las abejas y las gallinas también son hembras explotadas, que a Quevedo hay que borrarlo de las aulas por misógino, o que las canciones de Sabina son machistas y éste debe corregirse si quiere que lo sigan considerando de izquierdas.
Y aquí seguimos, oigan. Tirando por la borda siglos de lucha. Admitiendo por la puerta de atrás lo que echamos a patadas, con sangre, inteligencia y sacrificio, por la puerta principal. Suicidándonos como idiotas.
ENGLISH
In a couple of years, if it has not already happened, a promotion of young graduates in Primary and Secondary Education will come out of the Spanish faculties, among which some will wear it – they now use it as students – the Muslim handkerchief called hiyab : That garment that, according to the precepts of Orthodox Islam, conceals the woman’s hair in order to preserve her modesty, preventing an excessive display of physical charms to arouse the lust of men.
That next socio-educational event, so exemplary multicultural, means that in a short time these teachers with the head covered will be teaching young children of both sexes. Also to non-Muslim children, and that in public schools, paid for by you and me. That is, these teachers will be showing their students, with deliberate naturalness, bearing in the head an unequivocal symbol of submission and oppression of man over women – and do not tell me that it is an act of freedom, because I leave. A religious symbol, eye to the dice, in those classrooms of which, fortunately and not easily, the crucifixes were long exiled. For example.
But there is something more serious. More intolerable than symbols. In their schools – and to see who denies these teachers the right to have work and to teach – will be them, with their handkerchief and how much the handkerchief means in social and religious ideas, those that will attend the doubts and questions of its students of Children and Primary. They will deal with such children matters of such transcendence as social morality, sexual identity, sexuality, relationships between men and women and other matters of importance; Including, of course, the vision that these young people will have on the values of Western culture, from the Greek philosophers, democracy, Humanism, Enlightenment and the rights and freedoms of Man, which Islam ignores with sadness, More advanced ideas of the present.
The veiled teachers is not a banal anecdote, as some short demagogues of lights and books can support. Nor is it that, a few weeks ago, a woman judge, to my astonishment, was right about a Muslim woman who denounced her company, an airline, for preventing her from wearing the Islamic handkerchief in a public place. According to the judgment, which also contradicts the doctrine of the Court of Justice of the European Union, obliging an employee in Spain to comply with the rules of a company where men and women are uniformed and without external religious or political symbols, violates individual freedom and religious. What it means, in my opinion – although of little jurisprudence – that an integralist catholic stewardess, for example, accepting that sentence, could carry, if its religious ideas advise to him, a crucifijo of half and a half on the uniform, Thus giving public testimony of their faith. Or, without much effort, to the nonsense, that the member of a religious sect of Norwegian Lappish rite, for example, can exercise its religious freedom by putting a reindeer horns of stuffed in the head, for Christmas, to make check of luggage or for Attend passengers in mid-flight.
And it is that it is not Islam or not Islam. To tolerate such uses is to step back; To return the many that we gave in the long conquest of rights and freedoms, of breaking the chains that for centuries oppressed the human being in the name of God. It is to contradict a fundamental progress and modernity, which we now renounce in the name of complexes, goodness, cowardice or stupidity. Like those stolid puppets who, every anniversary of the capture of Granada, affirm that Spain would be better to have remained Muslim.
And in the meantime, oh prodigy, the most ultrarradical feminists, so prone to bullshit, are silent in all this as meretrices – I say the popular, not my thing – or as tombs, which sounds less macho. They are too busy with indispensable things, like saying that bees and chickens are also exploited females, that Quevedo must be erased from classrooms as a misogynist, or that Sabina’s songs are macho and should be corrected if he wants to be considered Of left.
And here we go, listen. Throwing centuries of struggle over the edge. Admitting through the back door what we kicked, with blood, intelligence and sacrifice, through the front door. Suicidándonos as idiots.
Dicen los que saben de comercio y de técnicas de ventas que hemos pasado de las grandes superficies al supermercado de proximidad. Traduzco, porque eso está dicho en Economiqués, lengua tan guaseable como el Tertulianés o ese Idiotés que por ejemplo te obliga a no pronunciar una frase sin que añadas «como no podía ser de otra manera», o a meter la voz «empatía», que yo respondo cuando me echan en cara que no la tengo con algo o con alguien: «Empatía pá tu tía».
¿Y saben cómo se pronuncia en español normal, no en Economiqués, Tertulianés o Idiotés lo de «supermercado de proximidad»? Pues Mercadona. Lo proclamo con orgullo porque soy mercadonista. Media España es ya mercadonista, y más que lo somos cuando don Juan Roig ha presentado los resultados económicos de su empresa en 2016. No hay mejores brotes verdes que los de Bosque Verde. O de Hacendado…
Hoy en día ya no es necesaria la intervención de ningún estado para «deshacer el yo». Ya no se necesita de ninguna Revolución Cultural, ni de ningún ideario político para alinear una marcada corriente de pensamiento popular globalizado. Con la democratización del acceso a la red, la pirámide del conocimiento también se ha invertido, y ya no son necesarios los grandes maestros o eruditos para educar al vulgo. Ahora, ese conocimiento, surge de las masas y es consumido por las masas, en un sistema con retroalimentación continua, que no obstante, corre el riesgo de contaminarse a sí mismo.
Las redes nos permiten un acceso instantáneo y directo a la información, siendo esta mucho más abierta y plural que nunca, permitiendo que fluya entre los usuarios de manera libre y torrencial, viéndose continuamente enriquecida por la contribución que todos y cada uno de nosotros podemos realizar en un momento determinado. Sin…
Me he dejado seducir, de nuevo, por la primera temporada de la serie The Leftovers. No es de las mejores. El guión, el ritmo… no es de las que recomendaría. Pero me atrae el enfoque general de las dos cuestiones básicas alrededor de las cuales se entrelazan las historias de sus protagonistas. Una es la aceptación de un hecho inimaginable del que no hay culpables, tanto por cada persona, como socialmente. La segunda, y en la que me voy a centrar, es la resistencia pasiva.
De un día para otro el 2% de la población mundial desaparece, se esfuman del lugar que ocupaban en ese momento:hijos, amantes, esposos, vecinos, bebés en el vientre de la madre… Tres años después, el pueblo en el que transcurre la acción sobrevive a su manera, con incredulidad, con resignación, con dolor, con rabia, tratando de seguir el día a…