En la sociedad catalana empieza a producirse un deslizamiento mental desde el seny y el respeto a las tradiciones, a los mayores, etc. al odio; es decir desde el famosos Dios, Patria y Fueros Viejos carlistas y de los Agraviats y Malcontents, se está pasando a la desobediencia civil y a la violencia que conlleva.

Inicialmente, es donde estamos, violencia oral y escénica para en breve mudar a violencia física. Lo acabamos de presenciar en el Hemiciclo, durante las intervenciones de Tardá y Rufián; tanto en la fallida de Rajoy como en esta en que ha salido investido. No hace mucho un concejal de Badalona rompía una resolución/aviso judicial; otro de la CUP se niega a ir a declarar; la alcaldesa de Berga ha sido llevada detenida (por desobedecer a las citaciones previas) ante el juez y más suave pero no por ello es menos desobediencia la actuación del PSC con su ruptura del acuerdo del Comité Federal del PSOE.
En la cultura popular catalana hay un tradicional debate entre el seny (la sensatez) y la rauxa (el arrebato), dos principios que, aunque parezcan contradictorios, pueden formar parte de una misma persona. Es la lucha entre la virtud y el pecado, una dicotomía similar a la del yin y el yang del budismo. La rauxa no es mala per se, sino buena, siempre y cuando no se separe y no se contraponga a la mesura que representa el seny, porque lo más humano es unir la cordura del seny con el entusiasmo que refleja la rauxa. Pero, desgraciadamente, el seny parece haber desaparecido de Cataluña y ahora todo es rauxa. Todo es bullicio, griterío y confusión. Muchas familias catalanas son incapaces de hablar sosegadamente de política porque enseguida sale la rauxa que llevan dentro y naturalmente se traslada al ámbito político y de este vuelve a la calle y los hogares y vuelta a empezar.


Adoctrinamiento desde la más tierna infancia.




La desobediencia ha seguido creciendo y como nadie les paraba los pies, hemos llegado a la declaración independentista del 11 N de 2015. Así se avanza otro paso en la hoja de ruta que pretende la separación de Cataluña del resto del Estado. Separación imposible, aunque la historia está llena de imposibles que se materializaron después de un baño de sangre, como reconocía el propio Jordi Pujol en una carta al diario El Español en junio de 2012.
Naturalmente en ese ambiente han crecido como setas los valientes que tiran huevos a una estatua ecuestre descabezada; tiran huevos a la casa de un concejal del PP que exhibe una bandera española, cosa lógica en España, en su balcón… ¿Alguien tiraría, entre aplausos, huevos a una bandera de EEUU en cualquier pueblo USA? y naturalmente desobedecen ordenes judiciales de retirar estelada de edificios públicos y hacer ondear la enseña nacional. Defensa del proceso separatista por un concejal de la CUP, en el Ayuntamiento de Vic, Joan Coma, que al ser citado para ir a declarar ha desobedecido la citación, contando con el apoyo explícito del Presidente Puigdemont (máximo representante del Estado en Cataluña y Presidente en base a la Constitución española.








MADRID. 2-3-11. ILDEFONSO HERNADEZ AGUADO. FOTO: JOSE RAMON LADRA. «Hemos hecho la ley antitabaco con la intención de acosar al fumador»



