Mes: octubre 2015

(Previa) Real Madrid-Las Palmas: David contra Goliath

(Previa) Real Madrid-Las Palmas: David contra Goliath

Liga BBVA: Previa de la jornada 10

Liga BBVA: Previa de la jornada 10

El relato separatista… ¡es pura filfa!

El relato separatista… ¡es pura filfa!

¡¡TRES HURRAS POR JUAN MARSÉ!!

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Lo dice Juan Marsé, y se queda tan pancho. Bien dicho.

marse

Juan Marsé gustará más o menos, pero lo que es indudable es que no necesita de las subvenciones de la Generalitat para salir adelante en la vida. Y se nota. No necesita tampoco formar, prietas las filas, cada vez que el trilero golpista del carrer Tuset toca a rebato. Como tampoco tiene que seguir los dictados de quienes dan de comer a muchos otros escritores orgánicos del separatismo.

Juan Marsé dice, pues, lo que piensa y punto. Y claro, no es del agrado del líder todopoderoso, luz para todos los catalanes (a los que no nos parece que aporte mucho de luz será porque no somos buenos catalanes o, incluso, catalanes a secas). Es lo que ha ocurrido con sus últimas declaraciones, en las que habla clar i català sobre la situación que estamos viviendo, que Marsé no…

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Positivismo jurídico, o… el Cuento del Árbitro Arbitrario

Primera Parte

POR: Domovilu Melimilla 

Era un Colegiado arrogante, inflado de esa fútil pero embriagadora ilusión de ser poco menos que el Dueño Absoluto del Campo de Juego. Con los años, su soberbia se trocó en locura. Al Árbitro Arbitrario ya no le importaban las tradiciones futbolísticas, las normas establecidas y consensuadas entre quienes practicaban el deporte. Él era un progresista, lleno de ideas nuevas acerca de cómo mejorar el deporte. Cada día se le ocurría otra regla, LA regla definitiva que haría del fútbol algo mejor de lo que nunca había sido, y lo encumbraría a él a los ilustres anales de la Historia como más que «el reformador», prácticamente el Nuevo Forjador del Deporte Futbolístico Perfeccionado.

Entretanto, en el campo de juego, los continuos cambios de reglas que nuestro árbitro imponía, eran causa de confusión y amargura. Es muy difícil…. ¿Qué digo? A la postre es enervante e imposible jugar a nada seriamente, si en medio de la partida te cambian las reglas de continuo. Un día es que el balón sólo ha de patearse con el pié izquierdo. Otro día era que a partir de ahora, se prohíben los porteros. Podía decidir en medio de una partida, que el campo «local» se convertía en «visitante» y viceversa, pero sin mover los tantos de campo geográfico, lo que súbitamente trocaba a ganadores en perdedores, y llenaba a los jugadores de iracunda frustración.

Lo que sucedió al final… no: por curioso que parezca, nadie despidió a tan mal árbitro. De alguna manera, él había conseguido difundir sobre sí mismo la imagen del buen progresista, pleno de intenciones altruistas, humanitarias, de innovación y mejora. Se rodeó de un aura intocable de sacralidad y, como los dioses, al final se quedó solo: los jugadores, desanimados, empezaron a ausentarse de cualquier juego que él arbitrase, preferían irse a jugar a cualquier otro lado. La deserción, por supuesto, la iniciaron los mejores jugadores: de alguna manera, ellos salían siempre los primeros y peor perjudicados, no tardaron nada en hastiarse, y simplemente se fueron a jugar en otros campos, donde las tradiciones futbolísticas, las normas establecidas y consensuadas entre quienes practicaban el deporte fueran respetadas a rajatabla. En menos palabras: donde NO imperase la arbitrariedad.

Al principio, nuestro Colegiado y sus masas de aduladores afearon a los futbolistas disidentes. ¿Qué cosa horrible no se dijo de ellos? Que eran egoístas, que eran mezquinos, ¡que eran Enemigos del Deporte!, por negarse en redondo a salirse de su encasillamiento y someterse al arbitrio del progresista Gran Reformador. No obstante, ello no detuvo la sangría. A los mejores jugadores siguieron los jugadores buenos. El sistema de «gobierno» del Arbitro Arbitrario tenía el curioso efecto colateral de que ahuyentaba a los mejores, mientras atraía a los peores, los fracasados, los perdedores que esperaban conseguir la victoria sin mérito ni esfuerzo propio, gracias a los manejos imprevisibles del Colegiado.

Desde entonces, la persecución (porque en ello acabó derivando) de los jugadores disidentes no ha cesado, sino lo contrario: ahora es un delito peligroso ser un excelente jugador de fútbol; es casi como una herejía, y se castiga en consecuencia. El fútbol ha devenido en un deporte lastimoso y aburrido, incluso a pesar de los continuos cambios de reglas: ya no levanta pasiones. Los estadios están prácticamente vacíos de espectadores. Los eventos no son radiados ni televisados, salvo donde obliga la ley, pero incluso así no hay audiencia: las ondas se pierden en el éter sin que nadie se digne captarlas, ni siquiera para matar el tiempo.

Pero entretanto, el Árbitro Arbitrario ha creado escuela y tiene ejércitos de continuadores…

Vea lo que dice sobre Cataluña el libro que Pablo Iglesias ha regalado a Rajoy

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Pau Iglesias no se lee los libros que regala.

Rajoy ha invitado a Pablo Iglesias a La Moncloa para hablar del golpe separatista. Ha sido generoso, porque Iglesias odia a España y es nacionalista:

– escribió que la bandera de todos es «monárquica y postfranquista», y el himno una «cutre pachanga fachosa»

– su candidata en Cataluña y «secretaria de plurinacionalidad» es Gemma Ubasart, nacionalista, amiradora de Bildu y exconcejal de una marca blanca de las CUP

– otra de Podemos en Cataluña, Gemma Galdón, hizo que despidieran a un chófer por llevar la bandera española

– en Badalona Podemos respaldó el manifiesto de la ANC por la «República Catalana Independent»

– la dirección de BCN en Comú/Podemos es nacionalista, separatista y muy radical.Gerardo Pisarello intentó impedir a Alberto Fernández que colgara la bandera nacional en el Ayuntamiento mientras permitía que los de ERC colgaran la…

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La sorprendente paradoja de Rivera & Iglesias en Moncloa

La sorprendente paradoja de Rivera & Iglesias en Moncloa

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Un catalán que defiende a España, un castellano que la desprecia.

rivera iglesias -Jo sóc català i estimo Espanya. -Yo soy castellano y la odio.

L´Albert ja es berenà en Pau al programa de l´Évole.Rivera se trabaja y conoce los temas, Iglesias toca de oído. Albert vive en la realidad del s.XXI, Pablo está instalado en la ideología más tenebrosa del s.XX; el de C´s es creíble y ágil, el de Podemos previsible y amigo de lugares comunes.

Hoy Rajoy se ha entrevistado con ambos para articular una respuesta al golpe de estado secesionista. El resultado ha sido sorprendente: el catalán le ha pedido al Presidente que defienda a España, el castellano le ha dicho que España no es una nación.

Cada vez se entiende mejor por quéla fanática Forcadell pedía votar a Podemos.

Dolça i valenta Catalunya.

bastoncillo

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Vale la pena leer el comunicado de Somatemps

Vale la pena leer el comunicado de Somatemps

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En medio de tantas mentiras, una voz catalana y assenyada.

somatemps31

La imprescindible asociación Somatemps ha emitido un comunicado sobre la propuesta de resolución separatista presentada a la mesa del Parlament de Cataluña. Vale la pena leerlo para comprender lo que piensa la mayoría de catalanes que nos sentimos plenamente españoles. Estos son los comentarios a cada uno de los puntos de la delirante propuesta separata:

«En el punto PRIMERO, los Grupos parlamentarios de Junts pel Sí y de la CUP interpretan tener un mandato democrático para transformar la autonomía en un Estado independiente. Argumentan haber obtenido una amplia mayoría de votos y escaños. Evidentemente en la cuestión de votos mienten, pues no obtuvieron la mayoría de sufragios emitidos. Por otra parte las elecciones no tuvieron legalmente nunca un carácter plebiscitario. Y, evidentemente, en ningún lugar constan que porcentaje de votos o escaños pueden permitir una intención semejante. Quieren…

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La Policía del Pensamiento, perros guardianes del Sistema

POR: Domovilu Melimilla

Pocos seres más monstruosos que los ingenieros sociales y sus colegas de oficio, los tecnócratas planificadores. ¿Por qué será que a esos espíritus monocromáticos les aterra tanto la mera posibilidad de que las personas sean dueñas de sus propias vidas, que tomen sus propias decisiones, que planifiquen sus futuros individuales en base a sus preferencias personales? ¿Por qué el mero deseo de independencia del espíritu humano les suena a herejía? ¿De dónde les viene esa brutal y arrogante pretensión de actuar como dioses, amos y señores de las vidas ajenas?

«Por nuestro bien», «por nuestro bien«… Eso es lo que desean que creamos, y cierto que multitud de incautos, a fuerza de repetición, acabaron creyéndolo. Nosotros, que por lo general no somos percibidos por sus magnas personas anquilosadas en sus poltronas, más que como insignificantes motas de polvo en un océano de estadísticas impersonales; sin embargo y paradójicamente ¿nosotros somos la causa de sus desvelos?

Lo que yo veo, es una reedición sofisticada del antiguo feudalismo medieval. Es más sutil, es más lisonjero y es más prepotente. Y más, mucho más invasivo. Nos enseñaron a horrorizarnos de la antigua política inquisitorial de represión religiosa. Y con razón. Pero nos equivocamos al creerlo cosa del pasado. ¡La policía del pensamiento sigue vivita y coleando! Y creedme, es más letal que la anterior, porque es más pretenciosa, y porque no rehúsa servirse de ninguno de los métodos modernos de engaño, alienación y disuasión. Y la inmensa mayoría están mentalmente sojuzgados a esa Nueva Inquisición, sin saberlo.

Sería para reírse, si no fuera para llorar. Ver tanta gente que se cree «comprometida» pensar con seriedad que está «combatiendo al sistema». Y que utiliza todo su empeño y vitalidad en imponer ese mismo sistema, por la fuerza si es preciso, a los pocos e incómodos disidentes que aún quedan. Su causa es la causa del sistema, al que refuerza con cada afán. Mientras ven enemigos agigantados por doquier, la mayoría meros fantasmas, invenciones imaginarias del sistema como parte de su artero disfraz…

Pero reflexionadlo por un momento, aunque tal práctica os desagrade: ¿cómo podríais ser «antisistema», estando en plena y vocinglera mayoría? Tenéis la creación cultural, la educación infantil, el adoctrinamiento político-ideológico y la información de masas monopolizados en vuestras manos. Os consideráis la élite intelectual, y los formadores de opinión de los demás. Y los más capaces, o convincentes, o mejor relacionados de vosotros, vivís subvencionados, firmemente aferrados a la ubre de la Cosa Pública. ¿Y todavía os pretendéis  «antisistema»? ¿Acaso pensáis por un momento en desmantelar la red lobista que os sustenta económicamente, y os concede además tanto poder sobre las mentes ajenas?

«Por nuestro bien», «por nuestro bien»… La Nueva Inquisición lo mismo que la vieja, nos dice que nos ama, que se desvive por nosotros, que desea «salvarnos» incluso contra nuestra voluntad. Y así nos somete, imponiéndonos por la fuerza tanto física como social, los «modelos» que sus tecnócratas de mirada estrecha consideran convenientes para todo el mundo (¡como si fuéramos menos que ganado!), a los que nos debemos amoldar, nos guste o no.

Escupo en la cara de la Nueva Inquisición, de su Policía del Pensamiento, de su correctismo político impuesto con torniquete por doquier, de sus «modelos» sociales, de su presunto afán de «justicia social», de su artera pretensión de nivelarnos hacia abajo, convirtiéndonos en masas de autómatas grises despersonalizados, mientras ellos se encumbran paulatinamente día a día, dueños de nuestras vidas, de nuestro trabajo, de nuestras haciendas, de nuestras decisiones, de nuestro futuro y de nuestra humanidad. Escupo en las caras de todos ellos, repelentes usurpadores del trono divino, y en su falaz pretensión de procurar nuestro bienestar.

Modernos amos de legiones de esclavos, yo os desprecio. Y en cuanto a vuestros «comprometidos» perros guardianes, merecen por mi parte incluso menos que eso.

¡¡B A S T A!!

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POR: Lucio Curiel

No hay canallada mayor a la que se pueda someter a un Ejército que ponerle frente a su propio pueblo desarmado.

Lo de Cataluña, no es que haya llegado a la línea roja más allá de la cual se entra el el territorio de lo sin Ley, de la descomposición del Estado, del caos; en realidad, ayer, 27 de Octubre, la línea roja ha sido traspasada por las huestes separatistas catalanas y lo han hecho a bombo y platillo, desplegando estandartes y fanfarrias y en el «templo de la democracia» convertido en taberna de conspiradores.

Es le penúltimo paso después de un sin fin de infracciones en materia grave, como lo es siempre el incumplimiento de la Ley y de las sentencias de los tribunales. Pero su sistemática impunidad ha envalentonado a una clase polìtica no ya sólo encanallada y corrupta hasta la náusea, sino enloquecida por el vino del éxito que supone humillar una y otra vez al Estado de Derecho sin que éste reaccione o, lo que es peor, lo haga con más concesiones, más entrega, más debilidad…

Desde hace ya demasiado tiempo, llevamos soportando del Presidente del Gobierno, de sus ministros, de diversos responsables de Instituciones del Estado y, por supuesto, de esa nueva subespecie de sabios que todo lo saben, los tertulianos, lecciones magistrales de cómo se actuará llegado el momento de que se consume eso que todos pensaban que no iba a suceder. Lo pensaban y, pese a lo ocurrido en el día de ayer, uno se asombra al comprobar que, con excepciones, parece que la mayoría lo sigue pensando.

He oído hablar a Políticos de todas las tendencias, a juristas, a tertulianos y todos, con un par de excepciones (Santiago Abascal y Rosa Díez), siguen teorizando sobre lo que habrá que hacer cuando se consume el delito de sedición; el primero, el Presidente del Gobierno ¿No se ha enterado este señor de que tiene a su disposición todo un cuerpo de Abogados del Estado para asesorarse y dar a cada acto el valor exacto que tiene?

Lo que ayer ha ocurrido en el Parlamento catalán ha sido un clarísimo acto de conspiración y proposición para la sedición que constituye, en si mismo, un delito que la Justicia y el Estado tienen la obligación de perseguir de oficio; un delito que, además, anuncia DE FORMA INEQUÍVOCA que, de inmediato, en cuestión de horas o de muy pocos días, se va a cometer el delito principal: LA SEDICIÓN contra ESPAÑA. Y se ha hecho en sede parlamentaria, mediante documento oficial. Conspiración pública y formalmente escenificada contra la Democracia, contra la Ley, contra la Constitución Española y contra el Pueblo Español para romper la indisoluble unidad de España.

¿Qué ha hecho el Gobierno, su Presidente y el resto de las Instituciones del Estado cuyos dirigentes han jurado o prometido solemnemente cumplir y hacer cumplir la Ley y la Constitución como Norma fundamental del Estado? Pues lo de siempre: NADA. Decirnos que si los conspiradores siguen adelante, harán lo que deban de hacer, pero que no han hecho hasta ahora ante el incumplimiento de leyes y sentencias de altos tribunales, ni lo han hecho ayer ante la perpetración de un delito de CONSPIRACIÓN PARA Y PROPOSICIÓN DE SEDICIÓN CONTRA ESPAÑA.

¿No es esto una prevaricación manifiesta de todos los Poderes del Estado?

¿No es esto una absoluta dejación de funciones del Gobierno, de la Fiscalía, de los Tribunales, de las mismísimas Cortes de España cuando está en RIESGO EVIDENTE E INMEDIATO nada menos que la ruptura de España y con ella y, por efecto dominó, de su supervivencia como NACIÓN?

Ya es grave que desde hace tiempo en Cataluña no se cumpla la Ley ni las sentencias de los tribunales de Justicia, pero ¿Por qué ayer no se han puesto en marcha todos los mecanismos del Estado para castigar a los responsables de un gravísimo delito consumado y prevenir y evitar la consumación del delito más grave en el que se puede incurrir contra la propia esencia de una nación?

¿Alguien es, a estas alturas, tan ingenuo o tan imbécil que sigue pensando aquello de que «no se van a atrever»? Ya no es cuestión de que se atrevan o no. Artur Mas y su caterva de traidores ya no tiene más salida que la huida hacia adelante; son prisioneros de su propia osadía. Una marcha atrás ahora sería meterse en las fauces del monstruo que ellos mismos han creado y que, por supuesto, les devoraría, y ellos lo saben.

Ayer debió de producirse un golpe de autoridad y un obligado acto de justicia. A instancias del gobierno, la Fiscalía General del Estado debiera de haber pedido a la instancia judicial que proceda la detención inmediata de los autores del delito de conspiración para la sedición, es decir, de los cuatro firmantes del cuerpo del delito, que a estas alturas ya estarían a disposición judicial. Acto seguido debiera de haberse procedido a poner en marcha con carácter de máxima urgencia, los trámites legales previstos en la Constitución (Art. 155) para la intervención de la autonomía.

A estas alturas, el ordenamiento constitucional, en estos momentos quebrantado o en vías de grave quebranto en Cataluña, ya estaría restablecido con una ventaja: El Estado se habría anticipado a la agenda de los sediciosos cortando e imposibilitando los pasos que tienen perfectamente estudiados y calculados.

Sin embargo, ha vuelto a ocurrir. El Estado vuelve a dar ventaja a quienes planean su destrucción.

No salgo de mi asombro cuando oigo a destacados miembros de esa subespecie a la que antes me he referido, los tertulianos, decir que no pasa nada, que no hay que alarmarse, que, llegado el momento (como si el momento no hubiera ya llegado ¡CIEGOS!), el Estado tiene todos los instrumentos necesarios para reconducir la situación. Porque, si bien esa afirmación es cierta, parece que nadie quiere pensar en el precio que, si les dejamos actuar conforme a su agenda, puede llegar a tener la operación de desmontaje de esta ALTA TRAICIÓN. O es que, habiendo llegado hasta aquí, ¿alguien ignora de que ellos no dudarán en incitar a sus seguidores (son el 47% de la población y eso es mucho) a la rebelión activa?

¿Se imaginan, si les dejamos marcar sus tiempos, que pongan en la calle a doscientos, trescientos mil o muchos más (ya lo han hecho en varias ocasiones; auténticos ensayos encubiertos que nadie ha querido ver) fanáticos enaltecidos, dispuestos a respaldar la sedición de sus líderes?

¿Alguien se imagina las consecuencias?

Una multitud enloquecida de esas dimensiones no hay Policía ni Guardia Civil que la pare. Y les diré una cosa: No hay canallada mayor a la que se pueda someter a un Ejército que ponerle frente a su propio pueblo desarmado.

Y todo esto, para lo que existen altas probabilidades de convertirse en realidad, podría haberse evitado ayer con un acto de valentía en el cumplimiento del deber llevado a cabo por sorpresa y sin vacilaciones por un Gobierno verdaderamente consciente de sus responsabilidades y de lo que su pueblo espera de él.

Otra vez nos has fallado, Mariano Rajoy.

A pesar de todo, es tan alto el precio que nos jugamos, que ahora no hay más remedio que todos, Instituciones, partidos políticos y ciudadanos, ponernos al lado del Gobierno y plantar cara al desafío de unos canallas que, de nuevo, una vez más se empeñan en romper España.

Habrá tiempo después, cuando los culpables estén a buen recaudo, de pedir responsabilidades y de poner a cada uno en su sitio.

¡¡BASTA!!

Mire lo que pone en el ayuntamiento de Sant Sadurní, el pueblo del cava

Mire lo que pone en el ayuntamiento de Sant Sadurní, el pueblo del cava

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Sembla que a Sant Sadurní d’Anoia no volen que comprem el producte que dona de menjar als vilatans.

Sant sadurní

Al ver esta placa, muchos sentirán que en ese pueblo no les quieren y dejarán de comprar cava por imperativo racional. En realidad los dolços hace tiempo que sólo brindamos con Freixenet.

Dolça i estupiditzada Catalunya…

bastoncillo

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