Qué envidia siento de Israel, de su pueblo, de su ejército. Eso sí es un pueblo, eso sí es un ejército, eso sí es una nación.

Gracias a Israel, Europa todavía no ha sido sometida al yugo del islam, todavía podemos vivir en una cierta libertad de carácter formal, aunque la prensa canallesca española, sigue empeñada en su papel de propagandista y mercenaria de los terroristas.
Ese es el caso del día de hoy en el que el ejército israelí ataco a un grupo de terroristas que se dirigían en seis barcos con «ayuda humanitaria» para Gaza. La expedición era conocida como «flotilla de la libertad» y no es broma. Uno se pone a escudriñar algo más en esta noticia y resulta que ni misión humanitaria, ni flotilla de libertad, ni farrapos de gaita. La mitad de la «flotilla» eran barcos turcos y el resto elementos de Hamas, que como es sabido, ambos son amigos de la libertad y muy humanitarios. Por cierto en la flotilla también había representación española, supongo que enviada por zapatero y sus esbirros.
Suena a cachondeo la vieja demagogia de la ayuda humanitaria. Los terroristas del islam tienen unos buenos aliados en los países de la unión europea. Desde hace muchos años Europa está pagando el impuesto revolucionario, el chantaje y la extorsión de Palestina y además lo hace con gusto y agrado. ¿A dónde van los millones de euros que la UE regala anualmente a los palestinos, qué hacen con el dinero?. Pues a ingresar las cuentas corrientes de terroristas multimillonarios como el afortunadamente fallecido Yasir Harafat.
La única pena que siento es por el hecho de que Israel no hubiese afinado un poco más la punteria. Mi alegría sería completa.
FUENTE: http://zapaterolandia.blogspot.com/2010/05/con-israel-contra-el-terrorismo.html
